Mientras remite la gran oleada que padecieron a finales de nuestro verano y a comienzos de nuestro otoño los países de América del Sur, la situación no mejora tanto en América del Norte, pero donde realmente es más preocupante es en Europa.
Numerosos países europeos han ingresado estos últimos días, o lo hacen hoy, en el triste club de los que reportan más de 1.000 fallecidos por cada millón de habitantes.





