La semana pasada fue una semana de máximos en incidencia, pero también de cierta esperanza porque empezamos a ver reducirse esta. El miércoles 27 se alcanzó el máximo de incidencia con 900 casos recientes por cada cien mil habitantes. En los días siguientes comenzó a reducirse lentamente, y, por suerte, hoy, tras el fin de semana, la tendencia continúa y nos situamos en un índice 866, aún altísimo pero al menos ya no creciente.
De entre las zonas más afectadas, la mejor evolución la está teniendo Extremadura y otras áreas del centro-sur, mientras que Castilla y León, La Rioja y Comunidad Valenciana se resisten a incorporarse a las bajadas.
Por desgracia, el descenso tardará semanas en trasladarse a hospitalizaciones y fallecimientos. Mientras tanto, lo normal es que estos últimos apartados aún sigan subiendo. Las UCIs, que el viernes estaban al 44%, se sitúan tras el fin de semana en el 45%. La subida es moderada y si sigue bajando la incidencia podrá contenerse en unos días, pero la situación en muchas comunidades sigue siendo muy preocupante.





