Mientras el Reino Unido camino hacia sus últimos días como miembro de la Unión Europea, momento que llegará, si las previsiones se cumplen, el 31 de enero, este hecho tiene consecuencias en varios ámbitos.
Por ejemplo, supondrá un cambio en la composición del Parlamento Europeo, con la salida de los diputados británicos y la incorporación de nuevos eurodiputados del resto de Estados, conforme a los resultados de las últimas elecciones celebradas, las de mayo de 2019.
En el caso de España, esto supondrá pasar de 54 a 59 europarlamentarios, y la incorporación de un nuevo “problema”: uno de nuestros nuevos asientos corresponde a la exconsejera catalana Clara Ponsatí, que actualmente reside, precisamente, en Escocia.
Por otro lado, la presidenta escocesa, Nicola Sturgeon, ya anunció que instaría la celebración de un nuevo referendum, para hacer frente a un Brexit que alteraba sustancialmente las condiciones en que se celebró el anterior referendum escocés sobre la independencia. En aquella consulta, celebrada el 18 de septiembre de 2014, uno de los argumentos más usados por los partidarios del “no” (que lograron el triunfo con un margen de más de diez puntos sobre los del “sí”) era que la independencia llevaría aparejada la salida de Escocia de la Unión Europea.
La población escocesa se ha manifestado reiteradamente en contra de la salida del país de la Unión Europea, y ese es un fuerte argumento que exhibe Sturgeon para alegar que las circunstancias han cambiado y por ello debe celebrarse un segundo referéndum.
Sin embargo, la celebración del referendum requiere una autorización expresa que Boris Johnson se niega a facilitar. El principal argumento de Johnson es que las autoridades escocesas se comprometieron a no volver a suscitar la cuestión “al menos hasta pasada una generación”, y que ahora, por tanto, lo que corresponden es remar todos juntos por un Reino Unido fuerte y sin fisuras.
El primer ministro británico ha remitido por carta su firme decisión de no permitir ese referendum a Nicola Sturgeon:
Today I have written to Nicola Sturgeon. The Scottish people voted decisively to keep our United Kingdom together, a result which both the Scottish and UK Governments committed to respect.
— Boris Johnson (@BorisJohnson) January 14, 2020
Let's make 2020 a year of growth and opportunity for the whole of the UK 🇬🇧 pic.twitter.com/JjQp3X2J2n
Sturgeon ha contestado a esa misiva, afirmando que esta respuesta, predecible, es contraproducente, y reafirmándose en que Escocia tendrá derecho a decidir:
My full response to UK government letter. #indyref2020 pic.twitter.com/UvAFrDJF1n
— Nicola Sturgeon (@NicolaSturgeon) January 14, 2020
La resolución de este conflicto, en todo caso, se producirá mucho más tarde que la salida del Reino Unido (Escocia incluida) de la Unión Europea el día 31 de este mes.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































