Tenemos ya los datos de las encuestadoras y de las elecciones andaluzas, así que toca analizar quién se acercó más y quién menos al resultado final.


El saldo global de las encuestadoras ha sido muy negativo. No supieron ver adecuadamente la irrupción de un nuevo partido, minusvaloraron el desgaste del que estaba en el poder, y sobrevaloraron a la izquierda.
Pero, dentro de los grandes errores cometidos, hay claras diferencias entre unos y otros, que tocará valorar a nuestros lectores.





